Une Vie Épanouie
Oktober 9, 2017
Artikel in der „AUSZEIT“ Ausgabe 05/2017
Oktober 9, 2017
Zeige alles

Una vida llena

En algún momento de nuestras vidas muchos de nosotros llegan a un lugar de vacío interior – falta de dirección, propósito y significado. Normalmente, buscamos estas cualidades y muchos de nosotros van mirando por lugares equivocados. Podemos tratar de llenar estos vacíos con cosas materiales, trabajo duro, indulgencias, adicciones o dentro de nuestras relaciones y familias. Pero nada de eso solventa realmente el tema.

Construir el sentido de uno mismo y la firmeza, nos permite construir una vida con propósito, un futuro lleno de éxito y felicidad; pero primero debemos entender nuestro pasado. Muchas personas con las que nos encontramos dicen cosas como „No recuerdo ni mi infancia, o sólo algunos incidentes aislados“. Ciertamente se han disociado de sus sentimientos en esa época; así que ¿cómo pueden examinar su pasado si no pueden acceder a él? Es verdad que hemos enterrado nuestro pasado e intentado dejarlo atrás, sin embargo, eso no es posible ya que los patrones formados en nuestra infancia siguen impulsando nuestro comportamiento de hoy. Tenemos este acoplamiento a nuestra experiencia de la niñez y necesitamos buena voluntad, y para esa motivación necesitamos entender el valor en tal acción.

Nuestra infancia fue el campo de entrenamiento de nuestras vidas. Los desafíos que enfrentábamos estaban allí por una razón, y eso era para que aprendiéramos sobre nuestras cualidades, nuestros dones y nuestra fortaleza. Cada evento se puede ver de dos maneras: ya sea como un trauma o como una lección. Cuando aprendemos la lección empieza a señalarnos en una dirección en nuestras vidas. Una vez que aprendemos la lección comenzamos a tener gratitud por todos, y todo porque sin este evento no habríamos descubierto este aspecto de nosotros mismos.

Sin embargo, si no resolvemos el desafío y no aprendemos la lección, construiremos resentimiento en su lugar. Llevaremos una herida que nunca se cura y finalmente, reprimiremos todo y desarrollaremos mecanismos de afrontamiento. Pero al hacerlo, nos perdemos y perdemos dirección, porque nuestra dirección en la vida viene de nuestros corazones.

Es esencial para nosotros construir este entendimiento, aceptando que no ha habido accidentes aleatorios, y una vez que hayamos aprendido nuestra lección de la infancia seremos equipados para el propósito de nuestra vida. No hay otra razón para entrar en nuestro pasado, sino para aprender estas lecciones; no es culpar a otros por sus acciones o hechos, sino para encontrar la verdadera perspectiva que nos libera. El plan de estudios continúa después de la infancia, siempre que estemos dispuestos a ser abiertos, a seguir avanzando y aprendiendo. Cada paso del camino nos llevará a nuestro propósito, a la contribución que hemos venido a hacer a la humanidad en esta vida. Una vez que logres eso, lo sabrás porque desarrollarás un sentido de plenitud, un sentido de entendimiento y esperarás cada nuevo día con emoción y alegría.

Hay un todo, y este todo está dirigiendo las diferentes partes; hay una mayor inteligencia y somos parte de eso, hemos venido de eso y volveremos a eso; hay un creador y estar vivo es haber sido tocado por eso. Todos estamos en un viaje, y podría estar lleno de admiración, misterio, alegría y amor. Todo lo que necesitamos es la voluntad de abrazarlo, de entregarnos a él y el resto se hará por nosotros.